Toxina Botulínica

La toxina botulínica es una droga hecha de una toxina botulínica producida por una bacteria denominada Clostridium Botulinum, la cual no produce efectos colaterales adversos ni complicaciones de ninguna clase.
La aplicación de toxina botulínica se utiliza para tratar las líneas de expresión comúnmente llamadas arrugas del “entrecejo” y las “patas de gallo” que se hacen en la frente y alrededor de los ojos respectivamente, como consecuencia del movimiento de los músculos de la cara.

PROCEDIMIENTO

El mecanismo de acción es debilitar el musculo hasta dejarlo en reposo en las áreas donde se coloque el producto evitando así la contracción del mismo y la formación de las arrugas en la frente, “entrecejo” y las “patas de gallo”.

RESULTADOS

El empleo de la toxina botulínica es una de las técnicas más solicitadas a nivel mundial para el rejuvenecimiento facial no quirúrgico, dando como resultado una expresión más jovial y agradable.

El efecto es evidente hasta el séptimo día y la duración es de aproximadamente 5 a 6 meses.